En los últimos 30 años se ha venido presentando un fenómeno creciente e influyente sobre los adolescentes que buscan una forma de expresión y liberación de una supuesta opresión política, educativa, religiosa y sobre todo social a la que se ven obligados a sobrellevar; dicho fenómeno ha tomado el nombre de tribu urbana, que en nuestro contexto se debe llamar subcultura, porque ha sido el resultado de la presión de una cultura mas grande.
Es importante decir, aunque sea obvio, que no sólo existe una subcultura sino que a raíz de los frecuentes cambios sociales por la modernización y movilización de masas, se ha dado un auge de varias subculturas con tendencias y creencias diferentes, y por supuesto el conflicto entre ellas ha aumentado, es decir, se han convertido en un problema no sólo sociocultural, también político, económico y hasta religioso. Sería radical expresar total inconformidad y desprecio hacia dichas subculturas, el problema nace en el poco control y atención social que se le ha dado a este fenómeno creciente.
Como subculturas organizadas y con tendencias ya definidas, se pueden diferenciar por tipo de música, vestimenta, ideología política especialmente. Siguiendo estos parámetros podemos ver a nivel mundial cerca de 20 diferentes “tribus” entre las cuales encontramos las más populares: Emos, pokemones, floggers, góticos, heavies, hippies, pijos, punks, raperos, ska y los skin heads. Todas estas presentes en nuestro país.
La cultura Emo, por ejemplo, nace en los años 80 como un estilo musical derivado del punk hardcore americano, la palabra "Emo" viene de Emotional hardcore music. Los Emos están bastante extendidos, sobre todo por Latinoamérica, y han surgido subculturas relacionadas como los "pokemones", Teniendo estos últimos una visión más positiva hacia la vida. En la actualidad la mayoría de Emos son de edad adolescente, entre los 14 y 20 años. Tienen una visión negativa de la vida y suelen mostrarse al mundo como pesimistas y víctimas de una sociedad creada pensando más en el capital y en los intereses privados que se olvida de las personas y sus verdaderas necesidades. Es notable entonces el rechazo hacia una sociedad democrática y puramente política.
En Colombia son comunes los Emos, pero no los únicos. Otras culturas importantes son los punks, floggers, ska y los polémicos skin heads (cabezas rapadas). El conflicto que ha nacido entre estos jóvenes es tan grande que un encuentro común en la calle puede terminar en una pelea y batallas campales como ya se ha visto en los medios de comunicación.
La edad promedio para entrar o ser miembro de estas subculturas está entre los 13 a 22 años. De esta premisa podemos así por encima ver uno de los problemas del auge de tales tendencias. A esta edad los jóvenes (la mayoría niños) son muy susceptibles a ser influenciados por sus compañeros o por jóvenes de más edad, porque aún no tienen la capacidad de razonar y tomar decisiones por sí mismos y es tal vez ahí donde radica el problema de la situación, porque se ha visto que los jóvenes que cuentan con un apoyo importante de sus padres, así como buenas bases y buena educación formal son menos susceptibles a pertenecer a estas subculturas. Se debe entonces fomentar en nuestra adolescencia colombiana la autonomía pero acompañada de la responsabilidad y la correcta toma de decisiones, y lógicamente debe ir de la mano del apoyo parental y familiar.
Es claro entonces que el que existan estas subculturas no es un inconveniente como lo ven muchas personas, es el descontrol y poca vigilancia que hay sobre ellas lo que genera un problema social. El consumo de sustancias psicoactivas, el maltrato entre pares y el fascismo que hay entre estas subculturas es un problema que no se debe pasar por alto porque está presente en la etapa en el que las personas definen como y que van a hacer en la vida, la ADOLESCENCIA.
Notas segundo 20%
ResponderEliminarEnsayo tribus: 4.5
Falta niñez intermedia y adolescencia.
Profe.
ResponderEliminarya subimos nuestra exposición de Desarrollo Cognoscitivo y agregamos los nombres de los integrantes.